jueves, 27 de noviembre de 2008

Nada



Segundos en minutos. Minutos en horas. Horas en días, semanas, meses y años. Ya he es difícil saber si me he demorado varios días en escribir estas pocas líneas, o sólo han sido un par de minutos engañosos. Ya resta de importancia. El tiempo se ha vuelto confuso, relativo, sin sentido alguno. Sólo pregúntenme cuando fue la última vez que me dejé llevar por el cansancio, cayendo dormida, sobre una cama, o un sillón, o una silla… y al final responderé que fue hace cinco años, o quizás más. Tal vez cien, o mil. Quizás nuevamente los minutos me han estado engañando, y solo ocurrió esto hace un momento atrás. Ya no lo sé. Además, ¿de que sirve saber el momento exacto si al final igual uno dirá que fue en el pasado? Siempre en el pasado…

“Algunas veces no puedo entenderte bien. Eres demasiado fascinante para mí”

Ahora que lo pienso bien, ¿Por qué hablo del tiempo? Nunca antes me había llamado la atención. Siempre me había sido indiferente. ¿Será porque desde el día que no lo he vuelto a ver he estado contando los minutos, los días, los años? Quizás sí. O quizás no.

“¿Ves a las personas que se están besando frente a nosotros? Algún día me gustaría hacer eso con alguien. ¿Tú no? ”

Será mejor que olvide eso. No es una opción. Tengo que olvidar todo esto. Tengo que olvidar sus caricias, sus besos, sus abrazos, su aroma, y su dulce voz. Debo borrarlo de mi vida con la facilidad en que se cambia la página de un libro. ¿Por qué me es tas difícil? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por...

“Yo también te amo”

Si tan solo conociese a alguien que me hiciese dudar de mis sentimientos, o mejor aún, que haga que estos dolorosos recuerdos sean arrancados de raíz. Así podría seguir con mi vida como antes lo hacía. Así podría seguir escribiéndolas fantásticas historias que recorren mi mente. Así podría… hacer mil cosas y hacer nada a la vez.

“…Será lo mejor… Recuerda que no es solo por nosotros dos, es por todos. Por todos…”

Solo me queda aceptar tus palabras. Solo me queda ordenar mis sentimientos. Sólo me queda… nada.
..:: Kushi ::..

miércoles, 29 de octubre de 2008

Sentimiento Agridulce


¿Qué se hace cuando uno ama a una persona, pero lo que sientes no es correspondido? ¿Qué haces cuando te das cuenta que te has vuelto completamente dependiente de esa persona, pero sabes que no puede estar a tu lado? ¿Qué haces cuando no aguantas más las ganas de tenerlo entre tus brazos, el besar sus labios, y el decirle cuanto lo amas aun sabiendo que no podrá oírte, besarte ni sentirte? ¿No es en ese instante cuando te das cuenta de que el amor solo te hace débil, y que la vida sería mucho mejor sin ese sentimiento? ¿O piensas que la vida no tendría sentido sin haber amado alguna vez? Porque no creo que valga la pena el vivir sin saber lo que se siente amar y ser amado. No vale la pena el estar tras la sombra de alguien que te ve como otro asiento ocupado en un autobús. No vale la pena entregar los mejores años de tu vida a alguien que no lo merece, y aun así, ¿no son tus mejores años aquellos en que compartes un sentimiento con otra persona? Porque no basta sólo con querer a alguien, sino que también se necesita confianza, amistad, preocupación. Se necesita enriquecer este sentimiento, no dejarlo solo, porque tarde o temprano perece. Aunque eso sí, el corazón nunca olvida. El corazón nunca borra aquellas llagas que deja un amor perdido, olvidado, desganado. Y aunque se trate de reparar con la llegada de otro nuevo, los recuerdos siempre se quedarán contigo. ¿No sería más fácil el evitar que el corazón conozca lo que otros le pueden entregar? Así se evitaría el dolor, y esas ganas infinitas por querer dejar todo lo que una vez tuviste. Evitarías el hundirte en tus penas, y el dejar de ver la vida como lo hacías antes. Cuando todo tenía luz, cuando todo tenía un propósito, cuando todo tenía un sentido… Porque todo sentido se pierde si alguien no te quiere, no te brinda apoyo, no comparte tus penas y tus alegrías, y no te ayuda a salir adelante, sobrepasando cada obstáculo que la vida te pone por delante. Porque eso es el amor. Porque eso es amar. Y porque todos merecen estar en el corazón de alguien…