viernes, 4 de septiembre de 2009

Promesa de amor



El cansancio comenzaba a sentirse de a poco mientras me internaba en el bosque, pero no me detuve, ni siquiera para recuperar el aliento mi marcha fue alterada. Me aterraba el detenerme, el parar solo un momento para poder recuperarmede las pocas fuerzas que me habían sido arrebatadas. ¿A dónde iba? A ningún lugar…

Un par de gotas cayeron desde lo alto de los cielos, mientras que los últimos rayos de la luz del día comenzaban a perderse en el horizonte. Aún cuando mis pies me ardían, mi garganta se secaba, y mi piel se humedecía, no detuve mi marcha. Un frío soplo de viento hizo que la piel se me erizara, mientras que el llanto del cielo se hacía cadavez más y más fuerte. La noche había caído completamente.

Las lágrimas se agolparon en mis ojos instantáneamente,para luego caer de rodillas a la húmeda tierra. Lloré, lloré sin consuelo como nunca antes había llorado ya que el dolor me consumía el alma por completo, y no podía hacer nada al respecto. Y mucho menos cuando en mi mente las palabras de mi amado hacían eco…

¿Por qué lloras? Nunca me ha gustado verte triste. Siempre trata de sonreír, por mi. Inténtalo por mi”.

Solté un suspiro ahogado, mientras mis brazos trataban de darme consuelo. Estaba siendo usada cruelmente por el destino, y lo peor de todo era que no sabía por qué.

¡ Dios, por favor, dime por qué no puede desaparecer toda esta tristeza que lastima tanto mi alma !

Aún cuando no me considero creyente, siempre he creído que las personas necesitan de alguien en quién depositar toda su fé y esperanzas. Espero algún día creer en ese Dios como tú lo haces...

Temblorosa, logré sacar de uno de mis bolsillos un pedazo de papel. La lluvia logró hacer que la tinta se corriera de su lugar, pero aun así todo era legible. Volví a tener miedo. Miedo porque sabía que lo que estaba ahí escrito era una cruel mentira. Sí, era una cobarde, lo reconocía, pero cualquiera en mi lugar estaría igual.

“... El ejército alemán sigue avanzando mientras que nosotros seguimos teniendo pérdidas. Pero tengo esperanzas de que nuestra suerte cambiará pronto… No estoy muy seguro de que hora es en estos momentos, pero tampoco lo he sabido en todo este tiempo. ¿Qué importan las horas cuando mi vida está lejos de la tuya?... Solo ten paciencia, cariño mío, solo aguarda un poco más mi llegada. Volveré a ti, sea como sea, pero lo haré…”

Mis manos cerraron con fuerza aquellas palabras plasmadas en aquella hoja, para luego desplomarme completamente sobre la tierra. Un dolor punzante llegó desde mi cabeza, pero no le di importancia alguna ¿Qué más podía importarme en la vida, si lo más importante de ella me había sido arrebatada? No podía entenderlo… y así caí inconsciente.

********************

- ¿Aún repite las mismas palabras?

- No ha habido día que no lo haga. Todo ha sido mi culpa.

No debí aceptar lo que dictaba el ejército. Si hubiese sabido que… si solo… hubiese llegado antes que esa carta.

- ¿Carta? ¿Qué carta? – le pregunté con una evidente curiosidad en mi voz.

- Hubo un momento en el que, mi batallón me dejó abandonado cerca de la frontera alemana. Debieron pensar que no tenía escapatoria, que mis esperanzas de vida habían acabado al estar tan cerca del enemigo, pero no fue así. Logré escapar tiempo después y pronto tomé un buque que me llevó directamente hasta Inglaterra. Pero por desgracia, la noticia de que estaba muerto llegó mucho más rápido que la que decía lo contrario.

>> Así que, cuando por fin llegué a Inglaterra, lo primero que hice fue ir donde Anne para decirle que aun estaba vivo y que… por fin había vuelto a ella, como se lo había prometido tantas veces. Pero fue demasiado tarde. La casa estaba vacía, y solo un difuso rastro de sus huellas con dirección al bosque me llevaron a su lado. Se encontraba tendida en el suelo, completamente inconsciente. Su rostro estaba pálido, y una pequeña huella de sangre se escapada de su cabeza… Y entre sus manos…. Entre sus manos se encontraba una de las tantas cartas que había alcanzado a mandarle, mientras que dentro de uno de sus bolsillos reposaba la carta de los comandantes.

>>Recuerdo que lloré, que grité, y la sujeté dándole algo de refugio. Y así nos quedamos un par de minutos hasta que, tomándola entre mis brazos la conduje hasta el hospital más cercano. Pero ya era demasiado tarde… La herida de su cabeza era demasiado profunda, y sus consecuencias aún peores.

No podía dar crédito a lo que escuchaba, ya que su historia me conmovía profundamente. Como resportera siempre he tenido la curiosidad de indagar historias humanas, y ésta era una de las más conmovedoras que me había tocado presenciar.

- Ya han pasado unos quince años, y aún no hay cambio alguno – siguió el hombre sin despegar su mirada de la figura de su esposa -. Para ella, todos los días son iguales al que recibió aquella carta. Y por más que intente decirle lo contrario, ella…. hace caso omiso. Quizás sea en estos momentos solo un fantasma que la persigue. Pero nada más.

Miré un momento aquella imagen lo más detenidamente posible, y sé que nunca será borrada de mis recuerdos. Ahí, a un costado de la habitación, una mujer frágil con los años sobre la piel, yacía sobre la cama. A su lado, su fiel amante, esposo, compañero. Su rostro podía reflejar todo lo que un corazón lastimado podía sentir ¿Qué palabras alentadoras podía decirle a una persona que tenía el corazón desgarrado y el alma desaparecida? Nada sería suficiente.

- ¿Sabe? Muchas veces me dije a mi mismo que estaba solo, pero ahora me doy cuenta que Dios está a mi lado y me da fuerzas cada día para seguir adelante. Aún así, en algún momento moriré, señorita Miller, y Anne quedará sola. Ella seguirá viva en sufrimiento, y yo moriré en lamento.

- No tiene nada que lamentar David. Porque por mucho que lo niegue, llego a tiempo. Si no hubiese sido por usted, Anne habría muerto. Ella todavía lo espera y anhela el momento de su llegada, como usted se lo había prometido. Todos estos años usted la ha acompañado fielmente, con la esperanza de que vuelva a la realidad. Y algún día ella lo mirará y lo reconocerá.

- Vuelve… por favor vuelve a mí… vuelve – solo fueron unas cuantas palabras dichas al aire, pero bastaron lo suficiente para que las mejillas de David se cubrieran de lágrimas, mientras se acomodaba al lado de su amada y le decía “No te preocupes, amor mío, pronto volveré a tu lado nuevamente”. Una de las frágiles manos de Anne se posó sobre las de David para así poder sujetarlas con firmeza.

Mientras un par de lágrimas escapaban de mis ojos. Ya había vivido muchísimos años, y sé que no vería el final de esta historia. Pero de algo estaba segura, tendría un final feliz, el final que siempre soñaron y que los espera ansiosamente.


sábado, 20 de junio de 2009

War?


…Y la blanca nieve que cubría los suelos se tiñó de un rojo intenso cual carmín. Los cielos se tornaron oscuros, silenciosos, solitarios; para luego dejar escapar un doloroso y ahogado grito del frío e imponente viento, acompañado sigilosamente por mi propia y rota voz. Solo solté un par de suspiros, pero ni yo mismo fui capaz de reconocerlos. Mi boca estaba pastosa, seca, pesada; y mi voz no se encontraba mucho mejor. Fui capaz por primera vez de escuchar los fuertes ronquidos que mi pecho liberaba cada vez que tomaba un poco de aire, y me asusté. Traté de mover

una de mis manos hasta mi garganta, la cual me quemaba como mil brasas del mismísimo infierno cada vez que trataba de tragar la saliva mezclada con un poco de sangre que se agolpaba dentro de mi boca, pero me fue imposible. Estaba total y completamente rota. Mi cuerpo se había paralizado por el dolor punzante de cada llaga, de cada herida que mi cuerpo resguardaba.

Cerré los ojos un momento. Quería relajarme un poco, descansar mi cuerpo de tanto maltrato, y alejarme de la realidad lo más posible. Un par de imágenes llegaron rápidamente hasta mi mente, y sentí temor. Un escalofrió recorrió toda mi columna, la piel terminó erizándose por completo, mis manos sudaron un poco, y mi pulso, como era lo más lógico, terminó por dispararse como cual bestia enjaulada.

A lo lejos, un gran estruendo me trajo nuevamente hacia la realidad. El suelo tembló un momento, y el aire se tornó pesado. Mi visión estaba completamente nublada, por lo que solo pude distinguir los pocos y nada de rayos luminosos que el cielo dejaba escapar de entre las densas y oscuras nubes de hollín y polvo. Luego otro estruendo, y otro, y otro, y otro… y así sucesivamente, cada vez más y más cerca. Traté de moverme del lugar, de alejarme un poco de aquellos golpes, los cuales parecieran que me perseguían. Quizás estaba algo paranoico, pero en mi situación cualquiera lo estaría.

Solo pude avanzar un par de centímetros a ras del suelo, hasta que pude sentir como mis órganos y mis músculos se desgarraban por dentro, los cuales me quitaron las fuerzas necesarias como para seguir avanzando un poco más. Algo que se acercaba, más bien el sonido que este desprendía me dejó más que pasmado, y al momento siguiente, todo se perdió.

Un par de segundos después, logré escuchar los gritos de desesperación de algunos de mis compañeros mientras mi respiración se dificultaba cada vez más. Me sentí impotente. No podía hacer nada, nada para ayudarlos. Mi cuerpo estaba entumecido de pies a cabeza, sin contar las cie

ntos de heridas que se extendían por todo mi cuerpo. Me habría gustado saber que esto habría sido de otra manera, que me habría ahorrado todos estos sufrimientos, estas heridas, pasadas de hambre, frio, arduo trabajo, resfríos eternos, caminatas sin descanso, y muchos otros pesares. ¡Si el mundo fuese diferente! Algunos dicen que esto era inevitable, que en algún momento el odio y el resentimiento que guardaban las personas explotaría, devastando todo a su paso. No importaba si eran niños los que morían a sangre fría, o si eran las mujeres ultrajadas y maltratadas. No importaba si las personas morían de hambre, frío o de alguna enfermedad no tratada. Solo importaba el destruir. Porque no me van a decir que una guerra tiene una buena justificación, y que todos los desastres ocasionados por su causa también son justificados.

Tomé una gran bocanada de aire y traté nuevamente de moverme de mi lugar. La vista se me iba aclarando poco a poco, por lo que era capaz de distinguir varias cosas. Mi cabeza daba vueltas, lo que me dificultó un poco las cosas.

Un par de disparos llegaron del suelo hasta mi paradero. Se habían dado cuenta de mi presencia. ¡Era lo único que me faltaba! Traté de apurarme un poco, pero mis brazos se estaban entumeciendo nuevamente. Traté de pararme, pero perdí inmediatamente el equilibrio, cayendo al suelo en un dos por tres. Llevé la vista hasta mis piernas, las cuales no dejaban de temblar, pero fue todo para peor. No había sentido mucho dolor en ellas, pero ahora que veía la gravedad de mi herida, entré en pánico. Fui capaz de ver por primera vez los huesos de mi pierna. La Tibia y el Peroné de mi pierna izquierda estaban completamente al aire, sin contar la rodilla rota de mi pierna derecha. Quedé blanco de tal impresión, pero tampoco me duró muchísimo, ya que debía salir de aquel espantoso lugar antes de que terminara esparcido por todo el campo de batalla. Me acomodé en el suelo, y dejé mi cuerpo inmóvil. Sentí algo de alivio, ya que no estaba forzando mis músculos y mis huesos, pero no era un alivio absoluto. Logré escuchar el grito de uno de mis compañeros a mis espaldas, no muy lejos y en un

aparente mejor estado que el mío. De a poco moví mi cabeza para poder alcanzarlo con la vista. ¡Y estaba sano! ¡En medio de una guerra y sin herida alguna! Parecía una ilusión, pero era la pura y santa verdad. Entonces me pregunté: ¿Por qué yo no estaba como él? ¿Por qué yo no podía salir de este lugar y él sí? ¿Por qué él tiene la esperanza de salir con vida y volver a ver a su familia y yo no? ¿Qué tiene él que no tenga yo? ¿Qué? ¿¡Qué!?

- Recuerda que les prometiste que volverías a casa. Ahora prométemelo a mí… Cada noche rezaré por ti, te lo juro… Por favor, vuelve…

Lo había prometido. Mis hijos y mi señora tenían plena confianza en mí, y yo les había fallado. Les dije que volvería, y estaba incumpliendo mi promesa… Y no era el único. Cada soldado, cada hombre reclutado, cada varón tenía tras él una familia, tenía una promesa de vida, y ya la mayoría la había roto.

Logré escuchar otros cientos de disparos, y con ellos ver como cierto soldado caía sobre la fría nieve gracias a un mísero disparo en su espalda. Un soldado menos, un hombre menos, un padre menos, un hijo menos, y una familia más con sufrimiento. Cerré los ojos por un par de segundos para poder olvidar lo recién visto y al abrirlos, al frente de mí, un rifle. A cien metros, y soldado enemigo corría hasta mi paradero con una granada en mano y un rifle en la otra. Tomé aire, y con un último impulso y agotando mis últimas fuerzas, tomé el rifle y le disparé al soldado antes de que este lograra lanzarme la granada. Este calló, y otros más llegaron tras de él. Volví a disparar, y otro más calló. Debía luchar hasta el final, y no importaba como, pero saldría con vida y vería por última vez el rostro de mi amada y de mis hijos. Los vería jugando nuevamente por el prado en una tarde de invierno como esta, cuando la nieve aun no termina de caer, y yo jugaría con ellos. Volvería a besar los dulces y embriagantes labios de mi esposa y volvería a sentir la suavidad de su piel contra la mía. Volvería a con ellos, no importaba el precio, pero volvería a verlos.

Pero al final, el rifle calló de mis manos al sentir una fuerte punzada sobre mi estómago. La sangre apareció de un momento a otro, sin dar indicio alguno de que la hemorragia se detendría. Sentí mi cuerpo helado, y mi mirada se tornó borrosa una vez más. Otra punzada llegó hasta mi pecho al segundo siguiente, y con ella la mirada fría y calculadora de uno de mis enemigos con un rifle en mano y apuntando directamente hacia mí. Caí sobre la nieve, y como había escuchado alguna vez de mi abuelo, mi vida completa pasó por mis ojos. Todo lo bueno, todo lo malo, todo se vio reflejado una vez más. Mis faltas y mis consuelos. Mis alegrías y mis penas… Cerré los ojos con lentitud para poder imaginar una mirada de alegría por parte de mis seres amados. Sólo me quedaba pensar en ellos. Ya no sentía dolor, ya no sentía angustia alguna, ya no sentía nada, solo el deseo de verlos una vez más. Pero no los vería tristes, eso nunca. Y ahí estaban, en el porche de mi casa, a los pies de una colina, esperándome con los brazos abiertos y con una cálida sonrisa en sus labios. No dudé ni un minuto, y me levanté para correr hacia ellos. Los abracé entregándoles lo poco y nada que me quedaba, y por primera vez tres años, y última vez en mi vida, volví a sonreír en paz…


domingo, 24 de mayo de 2009

vicio, aburrimiento o idiotez?

Estos últimos días… han sido casi una mierda!

Y digo casi porque no omito ninguno de los momentos en que he estado con mis amigas y hemos reído, jugado, hablado, bla blabla….

El punto es que, hace mucho tiempo no me he pasado a este lugar porque el estar más que ocupada con los deberes de la escuela te atrapan y parecieran que están en tu contra

¡PORQUE NO QUIEREN SOLTARTE!

Y hoy, luego de haberme pasado más de 15 horas pegada tras el pc en todo el fin de semana, he optado por hacer algo productivo.  Poner una entra

da.

Sé que debo muchísimos post en el foro [y sé que me van a golpear por ello], pero el hecho de que haya estado tanto tiempo tras el pc es por algo más que importantísimo, o para mi ^^

¡VER TODA LA CUARTA TEMPORADA DE DOCTOR HOUSE, SIN INTERRUPCIONES!

Si, sé que estoy algo viciada con esa serie, sino ahora no estría descargando los capítulos de la quinta temporada, pero bueeeeeeno, simplemente 

me encanta.

Me gusta como piensa, como lleva la vida, como puede resolver casos que llevarían meses a un doctor normal en menos de un día, y como es su carácter. Quizás sea porque algunas veces cuando lo veo aparecen algunas actitudes de él que se parecen bastante a las mías [pero no todas, obviamente]

Así que, creo que mi destino por el momento, es terminar de ver esa fabulosa serie, y luego, a todos los que les debo post, pueden exigirlos con toda la razón del mundo :P

 

Un beso, 

Kushi



jueves, 9 de abril de 2009

Sueño

Calderón de la Barca dijo:
“Así haremos, pues estamos en mundo tan singular, que el vivir solo es soñar; y la experiencia me enseña que el hombre que vive, sueña lo que es, hasta despertar. Sueña el rey, que es rey, y vive con este engaño mandando, disponiendo y gobernando; y este aplauso, que recibe prestado, en el viento escribe; y en cenizas le convierte la muerte (…) Sueña el rico en su riqueza, que más cuidados ofrece; sueña el pobre que padece su miseria y su pobreza; sueña el que ha medrar empieza, sueña el que afana y pretende, sueña el que agravia y ofende. Y en el mundo, en conclusión, todos sueñan lo que son. Aunque ninguno lo entiende.”



Y solo nos queda pensar, porque por mucho que lo entendamos, quedará esa duda en nosotros. ¿Estaremos nosotros en verdad soñando que somos unos y que en el fondo somos otros? ¿O toda la “realidad” que vivimos es en verdad la única que existe? ¿Sueño o realidad? ¿Mentira o verdad? ¿Engaño profundo o verdad siniestra? Porque al final nadie sabe con certeza que es real y que no lo es…

Yo soy lo que creo ser, pero nadie me asegura que en verdad soy aquello. Vivo en mi realidad, pero no es la misma que la tuya… Ninguna de las dos es real, ¿o tal vez si?

Personalmente, prefiero saber que todo lo que estoy viviendo en estos momentos es un sueño… Uno con altos y bajos… Uno alegre, y a la vez triste… Uno con esperanzas y decepciones… Uno del que pueda asegurar que, aunque me pasen cosas bastante malas, al final todo saldrá bien porque nada es de verdad.

Quiero creer que todo es un sueño, pero también quiero creer que es mi realidad. No quiero saber al final que, todo lo bueno que he vivido, todas las personas que me han querido y que yo he querido, todo lo que he creado, todo lo que he logrado, todo lo que he entregado y sacrificado sirven de algo, y que nunca se van a perder… que valió la pena haberlas vivido, y que por más penumbras que pase, todo seguirá tal cual…


Y aun así me pregunto, si al momento de nuestra muerte ¿Despertaremos de este maravilloso sueño, o simplemente moriremos?



..:: Kushi ::..

y Calderón de la Barca

lunes, 30 de marzo de 2009

Auto-Entrevista N°1




Ok, ya que ni mente anda algo lenta, comenzaré a desarrollar mi tarea de religion en este lindo y breve espacio ^^


(RECORDAR: Mi tarea de religión no es muy en el ámbito católico ni nada por el estilo :P)



Auto-entrevista:


1.- ¿qué es lo que más te gusta de la vida?

- El saber que hoy, en este mismo instante, estoy viva.

2.- ¿qué es lo que menos te gusta de la vida?

- Ver como las personas desperdician sus vidas con vicios innecesarios y mortales.


3.-Me expreso en un grafiti:

Si el mundo no me entiende…
¿Por qué yo debo entenderlo?



4.- ¿En qué animal te convertirías? ¿Por qué?

- En un Águila, para poder volar libremente.



Continuara...
..:: Kushi ::..

sábado, 28 de marzo de 2009

cosas de la vida




Hoy no ha sido uno de mis mejores días, aunque tampoco estuvo mal.

Aun me duele el no haber ido al recital de una de mis bandas favoritas (Radiohead, ven pronto nuevamente!!!!!!!!! -.-)

Además de que he estado todo el día convenciendo a mi madre de que me deje ir a otro recital (Oasis, se que se puede!!!!!!!!)

Y he estado todo el santo día con sueño (y un dolor en las rodillas… -.-)

En todo caso, pudo haber sido peor, no?

Ahora solo me falta juntar unos 25 lucrecias y seré una chica muy feliz…

Además de que necesito idear un plan para conocer a alguien por casualidad cuando ya la conozco,

Y la persona que quería que se conectara por msn nunca lo hizo… ¬¬

Y debo terminar de leer un libro para una prueba… u.u


En fin, pudo ser peor xP



..:: Kushi ::..

lunes, 23 de marzo de 2009

Verdad



El pasado ya no es,




el futuro no ha llegado
(y no sé si llegará);






solo existe mi presente y este es un regalo que aprovecho con decisión y energía .
.
.
.
.
..:: Kushi ::..
.
.

domingo, 22 de marzo de 2009

Passion

¿Calientas menos que sol de Abril...?




¿o más fogoso que antorcha olimpica?




..:: Kushi ::..

viernes, 20 de marzo de 2009

Conversación necesaria



Segura que no quieres pasar?
Por qué tanta la insistencia?
No has respondido a mi pregunta
Pero yo no quiero responderla
Eso es hacer trampa
Trampa fue lo que lo que tú me hiciste
Claro que no
Claro que si
Me estas ofendiendo
Bueno, tómalo como quieras, porque al final sabes que tengo la razón.
Mentirosa.
Tú fuiste el mentiroso al hacerme creer que tú fuiste el que había ganado la apuesta solo para traerme hasta aquí. Así que…
Así que que?
La pregunta ahora sería el por qué lo hiciste
Porque no hallaba otra forma para convencerte de que vinieras.
Podrías haberme preguntado si quería venir, no crees?
Pero aun así me habrías dicho que no, o me equivoco?
Si
Si que?
Habría dicho que si, que me habría gustado venir hasta tu casa.
No lo entiendo. Entonces por qué no quieres entrar?
No he dicho que no quiera
Y entonces que estas esperando?
Te estoy esperando a ti…



miércoles, 18 de marzo de 2009

¿Curiosidad?

¿Se han dado cuenta de que cada vez que, cuando uno va caminando por la calle y se topa con alguien, se revisan con la vista mutuamente? Como si uno deseara conocer a esa persona, o le trata de buscar cualquier defecto.



Después de aquella revisión, siempre uno termina un buen tramo del viaje pensando en aquella persona que viste y diciendo “Oh Dios… su cabello es horrible” y cosas estúpidas por el mismo estilo.



Y al final uno no sabe si uno mira al otro por curiosidad, o simplemente porque no tienes nada mejor que hacer en tu vida que buscarle los defectos a otro para sentirte mejor contigo mismo.



Es que nadie se quiere a sí mismo por completo, y tiene que estarse diciendo constantemente que es alguien genial… como un CD rayado, y sabiendo que no es verdad. Porque es una sociedad donde el 80% tiene depresión, y no solo por su aspecto físico, sino por la miserable vida que llevan (mal trabajo, mala familia, malos amigos…)



Y todo esto nos lleva nuevamente al principio, donde cuando vas caminando tratas de olvidar todo lo malo del día y concentrarte en lo primero que ves, y en este caso, en quien te topas por la calle.

.

..:: Kushi ::..
.


jueves, 15 de enero de 2009

¿Placer?

Bueno, hoy cambiaré un poco el esquema con el cual estaba escribiendo anteriormente, y dejaré que la locura me invada un momento. Haré una lista de placeres, ya sean carnales y/o psicológicos. Si se llegaran a sentir identificados con algunos de ellos, diré que son "normales" x3


Ahora, nombremos nuestras manzanas prohibidas:



1.- (y el más importante para muchos) El Sexo. Ha sido quizás el más relevante en la historia, el más visto en el cine, obviamente el más recordado pero ¿Cómo no caer ante este placer, por Dios?


2.- Lo que acompaña lo anterior, un beso. Ustedes me diran o pensaran en que parte del cuerpo... y con qué persona 1313


3.- Comer chocolate, beber chocolate, oler chocolate, bañarse con chocolate, etc etc etc con el chocolate.


4.- Uno muy ignorado por mucho, pero igual de fuerte que los anteriores. Rascarse la espalda.


5.- Por el mismo lado de la espalda, el masaje en ella.


6.- Dormir. Algo básico pero muy disfrutado, desde tiempos que uno no recuerda... digamoslo con todas sus letras: Las personas ADORAN dormir.


7.- ¿Que tal tirarse a una tina llena de agua caliente luego de muchas horas de ejercicio?


8.- ¿Y ahora si nos tiramos a una piscina en pleno día con más de 35°C?


9.- Uno que casi he olvidado: fantasear con alguien, ya sea novi@, amor platónico, acto o actriz de cine, profesor del colegio... vale, quiten lo último :P


10.- Una noche de sábado de parranda con tua amig@s (la borrachera va incluida).


11.- Y la cereza del postre, ver a la persona que más quieres Feliz.
.
.
.
..:: Kushi ::..
.
.